El arte de pista

El arte de pista

DeeRomance

08/02/2026

Y ahí estaba yo, pequeña entre un Universo de árboles de frondosas cabelleras, ahí tan pesada con mis poco más de 50 kilos de masa y hueso. Me dije que habría de entrenar a mis piernas para inscribirme a una competición 5K, a mi respiración le exigía orden, control y fluidez para ser la base de mi ritmo y lograr la misión…

Inicié con los típicos estiramientos según expertos recomendados, calentamiento corporal, alisté mi App que prometía llevar registro de distancia, velocidad, calorías y ritmo cardíaco, me sentí toda una profesional! -pobre ilusa- después me percaté… Y ahora mismo les cuento el porqué!

Arranco con enjundia a media asta, pues en mi lógica se calculaba un ritmo más o menos constante para llegar al final, me veía rebasando a otros corredores en pista, me fui sintiendo grande y capaz, mi ánimo iba subiendo metro a metro recorrido -que cool- me di la bienvenida a mi misma a las filas de las grandes mujeres corredoras de Guadalajara! De un momento a otro comencé a avanzar ya sin poder ignorar una vocecilla interior que me repetía susurrante «ya no puedes… para aquí…», casi rogándole a mis piernas logré llegar al 3er kilómetro, exhausta, mi trote parecía caminata tirándole a pasito de bachata y la voz en mi cabeza insistía «¿Qué haces sufriendo en esta competencia a las 7:20 de la mañana de un domingo? Déjalo aquí y vámonos!». Le rebatía diciéndole algo como «Si puedo! Otro kilómetro más, vamos! vamos!», continué y la marca del kilómetro 3.5 me pareció que tardó eternidades en hacer su aparición, comencé a recordar lo que me enseñó mi maestra y amiga de Yoga «enfoca tu esfuerzo en el ombligo, tu mirada en un punto fijo y silencia tu mente, ella seguramente tratará de limitarte, no la escuches, SAT NAM…» Poco a poco fui perdiéndome en un sin fin de pensamientos que todos los días recorren mi mente, decisiones, retos, preguntas y así como por arte de magia fui respondiéndome mis propias preguntas, se me ocurrieron varias opciones para afrontar mis miedos, tomé algunas decisiones y voilà! la App que había activado al inicio me confirmó que estaba a 500 mts de llegar a la Meta!!! -no lo podía creer- pero tampoco podía más, ¿Para qué quiero completar la carrera? Total nadie me está viendo, vámonos! De pronto sentí la presencia cercana de un hombre, que con su cara enrojecida y sus canas remojadas me dijo «Ya estas cerca, ánimo», unas palabras tan simples pero que como acto seguido detonó una llamarada de adrenalina que tomó el control de mis piernas aumentando el ritmo y mi respiración que palpitaban al unísono logrando así un tiempo total de 43 minutos 28 segundos, distancia final 5.0 kilómetros.

¡Lo hice! Vaya que emoción tan grande, apenas podía dejar de reír y darme palmaditas de felicitación a mi misma -ya les había quedado claro esa parte ¿cierto?- y una vez que recuperé el aliento decidí tumbarme en el pasto y sentir como el aire fresco entraba a mi sistema llenando pulmones, mientras el sudor me refrescaba la piel…

Aquí la foto de evidencia

Escrito en 2014

@DiRodriguezg

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS