Extraño mi casa, pero, anhelo más mi hogar, estoy encerrada y no puedo escapar…

Respirar no es suficiente, en casa no es suficiente, tus labios sobre mi frente, escribo desde mucho antes de los veinte, y entre mis recuerdos se pierden, nunca pude más quererle.

Se que fueron a color, olvidarlos no era mi intención, bailando entre la ceniza y el carbón, el viento me abrazó, es Venecia que me llama, es la Italia que me quiere, soy de oro y soy valiente, soy la dueña de mi suerte.

Navegante de aventuras que refleja su mirar, sueños viejos por la almohada consiguen levemente brillar, y me abraza hasta romperme, las estrellas en mi frente se apagan y ya no encienden.

¿Cómo sigues el camino aún después de estarte sintiendo perdido?

Seis años en la historia y siete en trayectoria, caminando por las calles de Madrid, todos hablan y preguntan sobre ti.

¿Ganar o perder?

Son mis líneas adicción, nunca supe del licor, es tu Guerra en el mar una vida por amar.

Libre como el viento y ardiente como el Sol, y me escondo entre las nubes cuando quiero lo que tuve…

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