Una pesadilla me ha despertado.
Era terrible, agonizante y bizarra.
Mi cuerpo continúa temblando,
recuerdo ver mi alma solitaria,
era un deprimido caminante.
Atravesaba sombras e infiernos.
Fue una escena espeluznante,
pero solo me preparaba para lo peor.
De pronto mi otro yo me miraba,
era una sonrisa triste, una máscara.
Una serie de palmadas y se fue el color.
Me dirigí a un paisaje nostálgico.
Entendí que estaba dentro de mi cabeza,
era el futuro deparado para su servidor.
Todo el cúmulo de mentiras y traiciones.
Estaba acorralado por mis decisiones.
Las cinco palmadas eran la clave,
necesitaba despertar de mi realidad.
Mi mente y cuerpo necesitan entenderse.
Convertirse en la llave para tomar un rumbo.
Decisiones sanas para mi esencia.
Aún se tiene tiempo para la conciencia.
He decidido vivir en paz, ese es mi legado de vida.
Es todo lo que puedo ofrecer.
Desde mi paz una familia agradecida, un reflejo orgulloso.
Depende de mí lo que voy a brindar a las personas que me aman.
OPINIONES Y COMENTARIOS