No encontrarás ninguna con màs cualidades

No encontrarás ninguna con màs cualidades

Salvi Prat

20/01/2026

Vamos, acércate, mírame. Tócame si quieres. Puedes hacerlo, nadie se fija en nosotros. Hoy me ves blanca, pero en otras ocasiones me visto de plateado y reflejo las luces que me iluminan. Megusto de todas las maneras y espero que a ti también te gustaré. Acércate, vamos. Sé que te gustaría conocerme por dentro, no te cortes, atrévete. Estoy segura de agradarte.

Vamos, soy alta pero muy manejable. Abre la puerta, sólo tienes que tirar de este asa y me abriré suavemente, estoy diseñada para ello. Así, suave y decidido. Muy bien. Ahora fíjate en la calidad de la junta que me aísla del exterior, es de primera. ¿Lo ves?, acaríciala con la punta de los dedos, es la que permite que mi mundo interior sea muy privado… éso es, sabía que te gustaría.

Levanta ahora la cabeza, mira mis paredes. A pesar de que están hechas para el frío parecen incluso cálidas. Éso es, acarícialas suavemente. Noto que me aprecias. ¿Y qué me dices de los estantes de cristal? ¿Has visto las líneas de su delicada serigrafía? Fìjate en lo bien que encajan en las guías, ya ves que desplazarlos hacia adelante y hacia atrás es sencillo y suave. Así limpiarme será más fácil. Necesito sentirme limpia, es importante para mí. La luz de mi interior es fría y suave a un tiempo. Con ella ilumino y realzo a todo lo que se me acerca. A tu derecha, los mandos que me activan o detienen son sencillos y elegantes, fáciles de entender y de usar, no me gustan las cosas complicadas. Así, lo haces muy bien. Así funciono y puedo durar mucho,mucho tiempo.

Mira la parte interior de la puerta, mis departamentos están especialmente diseñados para los huevos, la mantequilla, los cartones de leche, caldo o zumo, las botellas… Estoy segura de que estás notando la gran calidad de las molduras de acero inoxidable. Son como pequeñas barandillas que harán que tus productos se mantengan siempre en su sitio. Tengo, además, un depósito desde el que te suministraré agua fresquita desde la puerta, sin abrirme.

Fíjate ahora en los cajones de mi parte inferior, como ves tienen pequeños símbolos para que sepas qué introducir en cada cual. Es mi zona más interesante, cada uno con una temperatura diferenciada. Los dos últimos son congeladores, muy capaces: tus alimentos se conservarán meses en perfecto estado. En los dos más pequeños —ésos, los de encima, los que tienen escrito “bio-fresh” en elegantes letras— puedo conservar tus alimentos durante muchos días, casi a punto de congelarlos, manteniéndolos con todas sus cualidades. Ábrelos, ciérralos, nota con que suavidad se deslizan. Así lo harán para siempre. Como ves, sobre ellos tengo un botellero metálico para que puedas poner a refrescar tus botellas. Fíjate, de nuevo, en la calidad del acero. Tienes aspecto de gustarte los vinos, ¿verdad?. Conmigo podrás disfrutarlos, los tendré siempre a punto, a tu gusto. Y, a su lado, el cajón para las verduras. Tus verduras.

Ahora ya me conoces un poco. Déjame, por favor, saber algo de tí. Necesito intuir qué me va a ocurrir, qué vida me espera. Veo que eres aún joven, pero ya no un estudiante. ¿Compartes piso? Me han dicho que ahora es muy común hacerlo. Me esperaría entonces una vida ajetreada. Varias manos abriéndome y cerrándome a todas horas y algún que otro portazo de prisa o desagrado. Cada estante con su etiqueta para saber de quién son las cosas. Algunos de ellos repletos de tupers de las mamás o los papás, otros con algunos restos despistados camino de la putrefacción. Ya puedo ver algún manojo reseco de col kale en el fondo, al lado de aquel queso florecido de semanas atrás… ¿Me limpiara alguien de vez en cuando?

Ahora que te miro mejor,… has terminado ya tus estudios, has encontrado trabajo en una gran empresa y te has independizado. Éso te obligará a viajar a menudo. Veo que contigo mi vida será relajada. Mis estantes tendrán cuatro cosillas precocinadas, todas de buenas marcas, para cuando vuelvas cansado de trabajar, la huevera llena, algunas cervezas siempre a punto y algún vino blanco o rosado para una ocasión, que ya veo que eres guapo y seguro que se te va a presentar más de una. Ayuda mucho cuando conoces a alguien que tu nevera sea de calidad.

O, tal vez, has decidido irte a vivir con tu pareja. Pero habrías entonces venido con ella o con él…Quizá está trabajando y confia en tu gusto, que ya se vé que en tí se puede confiar. En ese caso me veo llena de esperanza. Ahí es donde mis capacidades se pueden desarrollar completamente.

Los estantes ordenados, el cajón de verduras lleno de verde judia, de blanco coliflor, de naranja zanahoria, de rojo tomate, de negro berenjena. ¡Qué bonito! Los viernes o los sábados hareis la compra para la semana. Los cajones “bio fresh” llenos de pescado (ese besugo impresionante) y carne (esas costillas de cordero a las que no has podido resistirte)… Todo envuelto en film transparente. Lo conservaré en perfecto estado para toda la semana si conviene, vosotros decidiis. Los estantes con yogures, flanes, salsas (la de tomate es muy socorrida, el pesto da también mucho juego), aceitunas y tupers variados, la quesera con sus quesos deliciosos…siempre cambiando, pero siempre ordenado. ¡Y yo reluciente y satisfecha!

No, espera, ¡no!, Ese cuadradito de papel en el que han escrito números (sí, ya sé que son muchos…) al que tu mano se acerca ahora, no lo toques. Mírame a mí, disfruta de mi presencia, ciérrame la puerta, fijate en la delicada curvatura de mis cantos, en la discreta luminosidad de mi blanco, en la elegancia del azul de los números de mi temperatura…No, espera,… ¿te alejas para observarme mejor? Lo mío son las distancias cortas, no, por favor, espera, no te alejes. Ëso es, date la vuelta y mírame de nuevo. Te he enseñado lo mejor de mí, pero yo me adapto a tí, a tus necesidades. No, por favor, no te alejes. No encontrarás ninguna con más cualidades que yo ni más dispuesta a servirte… ¡Oh, no, por favor….!

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS