Manto intangible, húmeda trama
que arropa mi universo.
Niebla que ciega mis pupilas insomnes,
tamiz que decanta lo verdadero.
Bruma – cerrazón que opaca mi conciencia,
matriz de pisadas a tientas,
singular antesala del desconcierto.
Vaho – atlante , demente y ciego,
bebe de un sorbo los ramalazos de viento.
Se atraganta con mi mundo, no lo saborea.
Vapor que inventa esperanzas y me engaña.
Nada hay después, sólo este vacío,
fantasmagorías malogradas por el tiempo,
recuerdos de amores que nunca existieron,
risas convertidas en sinsabor y silencio.
Niebla que teje aureolas
en la cima más alta de mis sentimientos.
Velo que no me deja ver más allá de mis ojos,
y ya no sé si, para mí, queda algún cielo.
OPINIONES Y COMENTARIOS