Curiosidad gastada

Curiosidad gastada

Ema UB

04/01/2026

Entonces
como ya es costumbre hay que buscar formas de gastar el tiempo. Una
de esas tantas formas es buscar el amor en quien no te quiere. Otra
forma de gastar el tiempo es observar el vuelo de las moscas durante
el verano, esa forma ebria que tienen de volar, embobadas por el
calor del día. Otra forma de perder el tiempo y quizá la más usada
por mí es salir a caminar sin rumbo por los alrededores.

Aquella
noche el vino no fue un benefactor para inmiscuirme en los sueños o
quizá en las pesadillas. Así que después de beber tres copas de
vino tinto, reclamar al gato por su falta de amor, intentar matar
una cucaracha gorda y maldecir al vecino por su exceso de ruido, me
aventuré al placer de caminar en medio de la noche. Gatos callejeros
peleando por una gata prostituta de la esquina. Perros encabronados
por exceso de basureros y la falta de contundencia en ellos. Ebrios
gritándole a la luna y una que otra pareja de enamorados
concentrados en los placeres del enamoramiento que brinda el
beneplácito de la obscura noche. Nada fuera de lo común, lo
habitual que la noche tiene para brindar a alguien como yo.

De
entre mirar al cielo en búsqueda de estrellas y quizá el deseo
oculto de encontrarme con una estrella fugaz y jugar a pedir deseos,
mis pensamientos fueron turbados por ciertas sombras, de esas
estructuras parecidas a las que se presentan en el cine de las sombras,
esas que por su obscuridad y malevolencia detrás de bambalinas
siempre me ha causado beneplácito.

La
estructura dorsal de la sombra, demuestra que detrás de los
matorrales hay alguien disfrutando de cierta actividad. El cántico de
los insectos nocturnos se mezclan entre los murmullos de placer y los
susurros a petición de más amor. La luna se pinta de escarlata,
casi ruborizado por lo que sus ojos ven y finalmente, el espectador
se retira en silencio, porque ante tales demostraciones, no hay nada
más que el escándalo pueda hacer.

Creo que podría ser una
especie de ritual corporal o tal vez la entrega pasional a la
naturaleza.

Sin embargo, mi curiosidad no
es tan fuerte, así que me retiraré imaginando lo mejor.

El cadáver se encontró hoy en
la tarde, se presume fue un infarto por exceso pasional.

Quizá mi interrupción le
hubiese salvado la vida… Lamentable, así son los infortunios de la noche.

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