Querida madre,
mujer hermosa que llego a mi vida
marcada por injusticias
cargada de un odio injustificado
pintadas de tradición.
Limpiaste tu sangre,
diste vida,
juzgada y rechazada,
por el simple acto de ser mujer.
Diste una lucha inmensa,
saliendo a gritar con tu voz
representando a muchas otras,
pidiendo justicia.
Me buscaste entre escombros,
me pediste entre lagrimas
en un mundo que no te escuchaba.
Vive en paz, mujer.
Descansa tus ojos
Deja que el viento guarde tu voz,
relaja tu cuerpo, duerme en paz
te ayudaron a morir, sigue hacia mi
deja de sufrir.
OPINIONES Y COMENTARIOS