«Es tan corto el amor, y tan largo el olvido»…
Cualquiera que fuese el tono de mis palabras, no se cómo hacer para que las tuyas y las mías no se oigan como despedida.
El que hayas leído (y respondido) mis palabras fue el consuelo de esa conversación que seguramente nos faltó, esos 5 minutos que siempre faltaron, en cada conversación, en cada momento juntos. Esos minutos que hoy se me irían en abrazarte y vaciar todo el llanto que siento aun está guardado.
He leído varias veces tu última carta, tratando de ocultar a los demás la tristeza que produce…
Si preguntas por mi, te dirán que me ven sonriendo, creo que al trabajo se debe ir siempre de buen humor. Es más, el trabajo me ha sacado todos estos años de pensamientos que me ponen triste y para los cuales no tengo solución. El trabajo ha sido el escape a una realidad que no es la que quisiera, entonces le debo siempre la sonrisa. Llevo años intentando reír y hacer reír, aun cuando me sienta como la mierda.
Con quien me viste no es tu reemplazo, no busco encontrar en otra persona lo que encontré en ti; son tus ojos, tu sonrisa, tus manos, tu cuerpo, tus cabellos los que quiero, los que extraño, los que recuerdo. Esa persona eso sí llegó en un momento oportuno, su amistad me ha ayudado a poder llevar todo esto, a poder llorar sin sentir que decepciono u ofendo a quien me ve así, sabe lo sucedido, y tuve su consejo aunque no lo esté siguiendo realmente.
Viste mi foto? intenté que fuéramos nosotros, en cualquier calle bajo un árbol, junto a una ventana, siempre con libros en la mano…dices que me viste cambiar libros, ¿sabes cual es la diferencia? recuerdas cuántos libros de los que cambiamos leímos?, ninguno, eran un juego para ponerle un antifaz al sol y decir que era una mancha. ¿Por qué? porque lo que nos interesaba era tener espacio, solo para los dos, y en ese momento cualquier lectura habría sido un intruso. No creas sin embargo, que no quisiera leer junto a ti, en todos los viajes que no tuvimos, en todos, en la arena de una playa, sobre un verde prado, en la cima de un cerro, estamos sentados, tu entre mis brazos, mirando el horizonte y compartiendo la lectura de un buen libro.
Esos gestos nuestros, siguen siendo nuestros, o aunque duela decirlo, desaparecieron, muchas cosas se borraron o cambiaron. La que fue mi ruta de salida durante años ya no lo es, las piedras son más duras, la calle más larga, el pasar solo por ahí y saber que no estarás, que no será necesario detenerme me hizo querer cambiar de rumbo.
Recuerda por favor, después de todo, y aun hoy, te quiero, recuerda por si alguna vez lo ves por ahí «aquí fui feliz junto a ti».
Debo pedirte que rompas todo, quemes todo, borres todo. No dejes nada que pueda acrecentar un enojo, una ira, una frustración que parecen no tener barreras ni límites con quienes se supone se ama. Si hay un mínimo riesgo, ya no respondas, puedes pasar por acá y leer mis sentimientos y pensamientos. Al menos uno de los dos, sabrá lo que aun hay en el corazón del otro.
Si ya no me escribes más quiero que sepas que no tengo nada que reprochar ni perdonar. Si es cierto que me quisiste, entonces, todo valió la pena, cualquier error que pudimos haber cometido no es más grande que lo que pudimos sentir el uno por el otro. Prefiero no saber más de ti si eso asegura tu seguridad, no es la forma en la que quisiera mostrarte que te quiero, pero es la que puedo darte.
Gracias a Dios llegué a casa con un pequeño rasguño. Eso, sin necesidad de conversación o acusación alguna me habría costado no imaginas cuantas cosas, así es que afortunadamente pude sobrellevar lo sucedido,¿qué fue lo que sucedió? un accidente en la calle por algo que no vi engancharse en mi nariz. Lo que dolió y quedó varios días como una herida abierta fue la sensación de separación, de duda, de pérdida.
Mi respuesta es la misma que la tuya, son años en que me he mantenido esperando el momento oportuno para no parecer un irresponsable, de que mis palabras puedan ser entendidas, de poder decir por amor a ustedes decidí quedarme, permanecer, soportar… Ahora, junto a esa pregunta del qué habría hecho me surge otra, que quizás haría tambalear todo, si en tan poco tiempo ya te quiero, ¿cuánto habría faltado para amarte? y ya amándote para querer mi vida junto a ti pasar?…no lo sé, como ni siquiera se si esto que siento hoy es un cariño inmenso o ya amor…
Avanza, en todos los sentidos posibles. Ya que te pierdo, ya que no sabré de ti, quiero imaginarme que estarás bien, que tu mente y alma están a salvo de cualquier amenaza, de cualquier descrédito, de cualquier oprobio. Quiero imaginarme que tus convicciones y anhelos podrán postergarse pero no desaparecer.
Por favor en los instantes en que no te sientas valorada o querida, recuerda que lo fuiste por alguien que al menos en tiempo, muy poco hacía que te conocía, que desde una primera mirada te puedes hacer ver hermosa, que puedes hacer florecer la poesía en pastos con más de 15 años sin regarse ni cuidarse. Vales mucho, eres una mujer especial…bonita.
Te regalo el poema 5, que aunque no es mio, me apropié de cada uno de sus versos, y de no haber ocurrido nada, habría sido la dedicación de ese regalo que quedará como el último, en caso que no sea riesgoso tenerlo, sino, no lo lleves junto a los que debes recoger.
No sé cuánto tarde el olvido en llevarse todo lo que siento por ti. Mientras sigas en mi mente te seguiré escribiendo aquí, al menos así siento que salen de algún modo los sentimientos, tal vez, sea la forma en que todo este amor vaya adormeciéndose. Te confieso que no quiero pensar nada sobre el futuro, porque ¿en qué tiempo podría amarte y que tu me ames?, ¿en qué lugar habría ligereza de todo lo que cargamos?, ¿en qué circunstancias la vida podría volver a juntarnos, no por pequeños momentos, sino para no tener final?…nada de esto tiene respuesta, al menos no una que pueda entender o concebir en este instante.
Que Dios te proteja y bendiga, si le llegas a pedir por mi, pídele que me permita soñar con que estamos juntos y somos felices, y que pueda recordar esos sueños, y que ellos junto con tu recuerdo me permitan escapar de la realidad, me motiven, produzcan alegría y no tristeza, esperanza y no desilusión.
Tal vez si leyera de ti las palabras que un día te dije harían que ya me alejara de ti lograrían que todo este proceso sea más rápido…
Te quiero,
Gracias,
Fui feliz.
OPINIONES Y COMENTARIOS