Mis pies andan, yo lo intento; volver a sentir cómo pesa mi carne al sostenerla con todo mi cuerpo
hilos de carne apilados van desde mi cabeza hasta mi cuello
Puedo oler el pasto húmedo y pisado, los pastos entre mis dedos
puedo sentir desmembrarse partes de mi cerebro, se van y se hacen polvo
se hacen uno con el diente de león, se van por otros viajes
Siento el pecho sin piel que lo cubra, presiono mis órganos con mis manos muy abiertas, que no se caigan, que no rieguen los tomates.
El cosquilleo de mis manos en la sensibilidad de mi tacto, el latido que hace bailar mis dolores y las escalera llena de luces, para que siga caminando rumbo a casa.
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