A mi niña
nunca le gustó crecer,
siempre pensó
que tenía más años
de los que quería tener.
– – – – –
El tiempo ya empieza a correr,
corre, corre y no para
desde que acabas de nacer,
son etapas que pasan
que ya no van a volver.
– – – – –
La primera es la niñez,
tiempo de ilusión, de esperanza,
cuando lo que dices y haces
todo es de verdad,
no existe la maldad.
– – – – –
Luego la adolescencia,
entonces ves el cielo brillar,
el amor empieza a despertar,
es como una tormenta
que se lleva la inocencia.
– – – – –
Llega la edad adulta,
quizás mitad del camino,
tratando de alcanzar anhelos,
saboreando el café y la vida,
entre el recuerdo y el olvido.
– – – – –
Y te vas aproximando al Otoño,
sin querer contar los años,
porque ya son demasiados
y dirás como Benedetti:
«No hay viejos, solo que llegó la tarde.
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