Rasguño tu recuerdo, tu bello rostro abunda en mi, presiono tu voz, llegando a aparecer. Miro atrás y está tu paz, una armonía que no tan solo era mía, compartía contigo la calma de la habitación, no era por mi, era por tu energía, que no pude ver ése día.
Me vuelvo niño con tu caricia, no es de intimidad, es de lealtad, algo que no se compara con amar por amar, si no que es un amor universal.
Así como un niño te lloro y te traigo al presente, aquí en mis verdades vestidas de mentiras. Asi que como un niño viaja a su rincón de paz yo voy a ti, mi mayor refugio.
OPINIONES Y COMENTARIOS