Una corona para los vencedores y para los que no se dejan vencer

Una corona para los vencedores y para los que no se dejan vencer

Existen muchas clases de vencedores, también para los que no lo son tanto. Esta corona simbólica se la dedico a todos ellos.

Incluida a mi.

A los primeros por los talentosos méritos reconocidos oficialmente, y a los segundos y los que mas me conmueven y enternecen, porque son sabedores de creer carecer, tal vez, de ese talento, por su esfuerzo constante e ininterrumpido por conseguir un poquito de esa verificación a nuestro trabajo, en ese ámbito oficial tan duro para poder destacar, y aún así no perdemos la esperanza aferrándonos  a esa cultura como tabla de salvación, quieren escapar de ese mediocre nivel cultural que poco a poco se va imponiendo devastadoramente en Europa y a este paso en el resto del mundo.

Esa lealtad firme al trabajo , esa lucha es la que me emociona, aunque muchas veces se pierda la esperanza, esa caída en la batalla, y ese volverse a levantarse unido penosamente a ese callar, porque nos callamos, sí.. nos callamos, incluso los mas valientes en su creación ya que son abatidos por la crítica social, para agrado de los que se conforman y decidieron no aprender. Estamos en manos de dirigentes analfabetos y han optado por la postura mas cómoda, que para acallar sus conciencias quieren que nos conformemos también.

Con mucha humildad y orgullo les dedico esta corona para «vencedores y a los que no nos dejamos vencer» porque aunque no llevemos banderas físicas, si llevamos esa batalla en el corazón para mantener la cultura, mientras alrededor impera de forma casi obscena la refutación y negación al insigne conocimiento.

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