Réplica al texto «Escrituras»

Réplica al texto «Escrituras»

Jesús Pérez

06/05/2024

¡Cómo ha cambiado la forma de contar historias! Ya no sólo encontramos historias en novelas o cómics. Ya no sólo es el medio de contar las historias, sino los «nuevos» elementos que encontramos en su narración, tales como imágenes, GIFs, vídeos, sobre todo vídeos. Estos medios se rigen por el arte de contar historias o, como bien nos relata Èlia Guardiola, Storytelling, método empleado desde el cuento de Caperucita Roja hasta el último anuncio de Coca Cola.

Ante estas historias siempre surge una emoción. Y es aquí donde realmente aparecen los problemas. ¿Ha logrado captar el receptor la emoción deseada o habrá algún tipo de malinterpretación? Es aparentemente fácil enmascarar una emoción a través de la escritura. Véase el ejemplo de una conversación a través de WhatsApp en la que el emisor envía un único mensaje con cincuenta emoticonos de la risa, tal y como los que aparecen en la siguiente foto:

Y mientras tanto, la expresión facial del emisor no se parece en nada al emoticono mandado:

¿Existirá forma alguna de detectar la sinceridad en las palabras del emisor? Le preguntaremos a nuestro querido amigo ChatGPT, el nuevo sabelotodo. Reflexionando en el uso que hago de la palabra sabelotodo, deberíamos solicitar el cambio de la definición que aparece en la RAE, puesto que la define como «Persona que presume de sabia sin serlo». Esta tarea tiene nombre y apellidos:

Volviendo al arte de contar historias y generar emociones, está demostrado que está calando incluso en la metodología que emplean los docentes. La ley, que diga, las leyes de educación que cambian como si de un partido de tenis se tratase, buscan que los docentes incorporen en su metodología y didáctica medios para «entretener» y facilitar la adquisición de saberes a través de las emociones. ¿Será este uno de los motivos por los que el docente ha perdido aquella autoridad que se le reconocía antaño? Cada vez más existen nuevos canales de Youtube, TikTok, Instagram, entre otros, con cuentas de docentes que llevan una doble vida: la propia del docente y la de influencer. Como ejemplo tenemos un canal de Youtube llamado «Historia para tontos» en el que un mapa con ojos y boca te explica en un breve periodo de tiempo cómo se inició la Primera Guerra Mundial:

¿Por qué es tan atractivo este tipo de vídeos para el alumnado? Son estímulos de dopamina instantáneos. El alumno puede ver el vídeo en un período corto de tiempo y pasar al siguiente vídeo con el fin de obtener de nuevo otra ingesta de dopamina. Este exceso lo único que genera es adicción. Nos faltan herramientas para frenar este tipo de adicciones puesto que ni los profesores escapamos de ellas.

No quería despedirme sin antes hablar de la gran ventaja del Club de escritura. Es una red en la que todavía no se refleja odio ni agresividad entre iguales. Para aquellos que nos escabullimos de ese «hate» virtual este club puede llegar a convertirse en un nuevo rincón para disfrutar de las buenas palabras.

Jesús P.

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