Si, es cierto. La tuición de mi hija es compartida.
Juega, ríe y crece con otra persona que no soy yo, su madre.
Aprende, ríe y mañosea en otros brazos que la aman,
a pesar de que no se gestó en esas entrañas.
Aunque en parte, sí.
Dicen que los óvulos se traspasan de generación en generación.
Mamá,
lamento haberte hecho parte
de la estafa piramidal más grande de la historia:
la maternidad.
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