La embriaguez del vacío

La embriaguez del vacío

Sin Identidad

03/02/2026

Todo esto me devuelve a aquellos tiempos donde solía fingir, intentando llenar el vacío que habitaba en mi centro. Ahogaba las penas en copas de cerveza artesanal, desviando la atención hacia pequeñeces que disimulaban mi dolor, sin ser consciente de cuán profunda era mi orfandad. Me estaba aferrando a la soledad mientras reía a carcajadas, disfrazando una tristeza que mi propia mirada seria y elocuente ya gritaba en mil palabras que yo aún no sabía interpretar.

Ahora lo entiendo.

Nadie va a llenar ese abismo hasta que yo decida habitarlo. Nadie me hará sentir feliz hasta que acepte ser quien quiero ser y me permita sentir, minuto a minuto, el peso de mi propia vida. Con el paso de los años, comprendí que la soledad no era el problema; el verdadero conflicto radicaba en que, incluso acompañada, me sentía desierta.

Esperaba respuestas de personas que estaban aún más vacías que yo. Pero hoy, el velo se ha caído. Ahora entiendo que estoy, finalmente, viviendo.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS