Libérame, libéranos.

Eres todo lo que necesito, porque finalmente encontré a alguien en quien confiar. 

Estoy atada a ti, dulce amor, tan puro y tan dulce; creo en nosotros.

Estoy aterrada de amar nuevamente a alguien cuando solamente fui lastimada por mucha gente.

Pero…

Quiero correr contigo a las tres de la mañana por una avenida completamente despejada, quiero besarte bajo la lluvia y tener charlas completamente largas y sin sentido en cualquier momento del día, que abras la puerta por mí, y sostengas mi mano para cruzar la calle porque escucho una canción cada vez que te veo y con cada segundo me enamoro mas de ti.

Tienes nombre y apellido, pecas y ojos verdes, con una sonrisa que no puedo dejar de admirar y me encanta, me divierte como levantas tus cejas cuando quieres afirmar algo, como te ríes a carcajadas cuando te divierte una cosa, como me sonríes cada vez que ando mal y me sostienes la cara diciéndome que todo estará bien. 

Me apasiona ver como pasas tus manos por el gigantesco piano de cola que tienes en tu casa, y como cierras los ojos al escuchar una melodía que te gusta. 

Me fascina cada que me escuchas atentamente hablarte de libros, por mas aburridos que sean, solo porque te gusta pasar tiempo conmigo y no quieres hacerme sentir mal. 

Y por todo eso, contigo encontré mi musa y si tuviera el privilegio de verte todos los días estaría tocando tu pelo a los rayos del sol para apreciar cada vez que brilla y sentir lo sedoso que debe ser, porque si pudiera mostrarte que estando juntos ya no hay nada que falte, serias mi mayor deleite, pero se que esto es mi mejor, superior y preciado privilegio de ser un secreto.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS