Familia


Hoy soy consciente, aunque me desagrade soy consciente. La luz de lo real quema y muchos no están preparados para ella. La realidad es cruda sea cual sea, sea de quien sea. Nunca nadie pudo ser feliz toda la vida. Siempre hay momentos felices tanto como tristes, nacimientos y muertes, tragedias y sucesos bienaventurados. Felices, sucesos felices, que se escurren en nuestro pensar para solo dejar lugar a cada momento lo suficientemente traumático como para dejar una marca eterna en nuestra alma, ese momento que la realidad nos dice que estamos vivos, sufrimos, sentimos dolor, tanto en cuerpo y alma y ese dolor es vivir. El ser esta nutrido por dolor, desde el primer momento que nacemos hasta el ultimo respiro antes de morir. Nacemos sufriendo morimos sufriendo. Pero es todo tan natural que nunca lo notamos. Nos acostumbramos, lo aceptamos y lo naturalizamos. Y en caso que sintamos mucho dolor escapamos, huimos para otro rumbo. Buscamos un salvavidas en el mar de la vida, ese algo que nos ayude a opacar al menos por una o varias horas la realidad que a todos nos aflige. Cada uno lo hace a su manera, cada cual camufla su mundo como mejor le salga, tanto en el vicio como en el ejercicio. Los placeres son solo momentáneos pero muy necesarios. Unas vacaciones, los deportes, los juegos, el sexo, el alcohol, las drogas, etc. Todo para escapar de la realidad. Hasta hay gente que crea su propio mundo, aquellos a que llaman locos. Ellos viven en su mundo con sus reglas. Al parecer cualquiera que no sea masoquista y huya de la golpiza que nos da el mundo real es un loco. Nosotros aceptamos las reglas colectivas de este mundo y nuestro motor es la esperanza de ser felices, encontrar placer dentro de tanta miseria. Por que no una familia. Una familia que respalde, sostenga y sea creadora de momentos felices y placenteros. Ver a mi esposa feliz siempre me lleno el alma. Siempre éramos los dos como un dúo, nadie nos paraba, siempre lográbamos lo que queríamos. Conseguimos una casa, una mascota, un auto además de muchas comodidades más. Un día nos dieron esa noticia que nos cambio la vida. Íbamos a ser padres. El dúo se convertiría en trio. La felicidad no tardo en llegar en ambos. Pero hasta acá puedo contar casi con algo de seguridad, por que últimamente todo es confuso. No se lo que paso, pero al mismo tiempo si se. Solo tengo imágenes separadas sin conexión. Pero se que significan algo y también sé que van a cobrar sentido una ves que las relate. Voy a tratar de armas una cronología de mis recuerdos. Fecha, hora, lugar, color del cielo, tamaño de objeto, lo que sea para que todo cobre sentido, por suerte siempre fui bueno para las fechas o eso creo.

Diciembre 25 de 2010:

Festejando navidad la conocí a ella, la mujer, amante y amor de mi vida. Ese día decidí ir a la casa de un amigo después del clásico brindis con mi familia. Con ese cielo estrellado, colorido y ruidoso camine tan solo tres cuadras para llegar a la casa de él. Ahí adentro encontré más bullicio y gente de lo que me imaginaba. La fiesta trajo vecinos, tanto como familiares de el que no vivían en su misma localidad. Todos ahogando sus penas y deseando felicidad a todos los que se ponga en frente. Todos deseando felicidad sabiendo que es un bien difícil de obtener, quizás el más pasajero y escurridizo en nuestras vidas. En fin, ahí la vi a ella. Estaba esplendida. Resaltaba entre todas las personas de ese lugar. Era única ante mis ojos, era la perfección dispuesta ser ante mi ser. Era realmente atractiva. Su ropa no necesitaba ser ligeras o ajustadas para resaltar la mujer que la usaba. Su elegancia y resplandor choco con toda mi realidad dejándola tambaleante. Era una diosa griega de cabellos dorados y vestimenta blanca que brillaba con la fuerza de mil soles enfrente mío. Sí me anime a hablarle, gracias a la pócima de coraje que venia tomando desde el brindis de mi casa. Esquive a mi amigo y vecino dueño de la casa con un abrazo y un ‘ahora vengo’ y encare a la deslumbrante mujer. Nos miramos por un segundo (que para mí fue eterno) antes de que yo le ofrezca algo de tomar, ella acepto. Creo que solo acepto por curiosidad a mi persona, algo en mi le llamo la atención, algo vio en mi como yo en ella. Luego de buscar algo de tomar en esa casa descontrolada por la música y la alegría navideña, encontré un par de cervezas. Solo dos cervezas para nosotros dos, claro que ella no estaba sola estaba con una buena amiga que supo entender que algo especial estaba pasando y la dejo con ese curioso que no podía ver a nadie mas en la fiesta que a ella sola. Entre charla y charla, gustos compartidos y deseos compartidos, nos dimos nuestro primer beso. Horas pasaron para ese primer beso. Pero fue tan largo que duro una total de siete años. Nuestros labios y nuestro ser se unieron para siempre.

Julio 08 del 2016:

Los nervios se hicieron presentes mas que nunca y en una acción tan cotidiana y común que da vergüenza hasta decir. Me vi detrás de la puerta del baño esperando que mi señora orine sobre un instrumento con tanto poder que puede hacer, con tan solo una señal, que el mundo de dos personas cambie en un abrir y cerrar de ojos. Para nuestra sorpresa el resultado fue el temido. Temor de que ahora ya no éramos dos sino éramos tres. La familia se agrando. Se que todavía no podía decir eso porque era muy pronto, pero mis sentimientos, mi corazón pensaba diferente. Nunca me imagine ser padre. Siempre hui de los hijos de mis hermanas y de mis amigos. Ella en cambio siempre fue un sol con los chicos, aunque nunca se decidió ser madre.

Enero 26 del 2014:

Si mal lo recuerdo fue domingo. Me levante temprano para ir a comprar facturas, ritual que llevo mas o menos haciendo desde hace 4 años. Una mañana muy amarilla, donde el sol cegaba al primer contacto. El verano se hacía notar desde temprano con un calor que ya molestaba. Siempre trataba de llegar temprano a la panadería así elegia las mejores facturas. Antes de llegar al negocio escuche un ladrido y después un grito, casi chillido desgarrado de un animal pequeño. Era un gatito bebe de un par de meses. El perro lo llego a darle un tarascón dejándolo tirado y sollozo al inofensivo pequeño. Corrí como nunca y me arriesgué como nunca. Esa media cuadra de distancia se hicieron dos pasos para mí. Le propine una patada en la cabeza al canino antes de que tire un segundo ataque al gato. El animal se enfureció y se quiso lanzar una vez mas ante el felino. Esta vez me tiré sobre el magullado animal y puse mi brazo izquierdo como escudo ante el mordisco del perro. Sentí un dolor punzante mezclado con un golpe. Este me sacudía y lo que menos tenia pensado hacer era soltarme. Aclare mi vista e identifique al atacante que era una cruza pitbull, un perro blanco de tamaño mediano con una mordida feroz, un perro que atrapo una presa más grande que él. No se cuanto tarde en reaccionar, pero algo tuve que hacer para que me dejara. Lo que hice la verdad todavía me da culpa y remordimiento por el impacto que causo, pero era eso o morir talvez si el perro dirigía otro ataque, pero esta vez sobre mi cuello. Al ver que el perro no me soltaba luego de darle golpes de todas formas en donde podía atinar, decidí ir a sus ojos. Con mi índice y pulgar logre entrar en sus cuencas oculares, los clave y moví para todos lados como si tratara de sacar una aceituna de un frasco chico con un dedo. El perro grito y mi soltó al fin, al soltarme tan de golpe el pulgar se llevó un ojo, dejando cerca de la trompa del cancerbero. Salió corriendo sin control. Corrió para una calle muy transitada, tanto que hizo que el destino del perro fuera estar debajo de las ruedas de un gran camión, que ni se percato del bulto de carne que choco. El perro quedo desecho, mi brazo muy mal herido y el gatito en estado crítico. Corrí con toda mi palidez poco común a mi casa, con el gato en el brazo sano. Llame desesperado, me abrió mi novia. Me llevo en su auto al hospital donde pedí que me deje y llevara rápido al felino a la veterinaria. Ella por el amor y respeto que me tenia a mi y a los animales me hizo caso. Ese día es difícil de olvidar mas cuando veo la cicatriz de mi brazo o cuando recuerdo a la fiel mascota y compañero que rescate.

Febrero 15 del 2017:

Hoy es el día viene el bebe. Subimos rápido al auto con mi mujer. Ella no para de agarrar mi brazo y decirme que viene él bebe. Esta respirando muy agitano. Su cara de sufrimiento es única casi que ni la reconozco. Estamos yendo lo más rápido que podemos. Ella tiene un pañuelo blanco afuera del auto. No nos acordamos si dejamos adentro de la casa al gato o no. Pero eso es lo que menos importa ahora. Estamos de racha en una onda verde. Nunca maneje tan rápido. Las cuadras eran solo un pestañeo. Era de día por suerte. Semáforos amarillos, semáforos verdes. Falta poco para el hospital. Esta fuerte el sol y me olvide los lentes.

Julio 08 del 2016:

Esta mi suegra con mi bebe. Lo tiene a upa. Lo acaricia y no me deja verlo. Dice que es por mi culpa que su hija no quería un hijo. Pero es muy lindo igual nuestro bebe. Mi mujer llora y grita en la habitación. Solo dice la luz entre llantos. Mi bebe esta tranquilo y solo ronronea. El sabe que no tiene nada que ver, es solo un ser divino como lo fue su madre el día que la conocí. Mi suegra me paso a mi hijo y este me acaricio mi cara con su suave patita. El sí me conoce y me perdona.

Diciembre 25 del 2010:

Cuando estuve con ella escuché un fuerte golpe, me estremeció. Luego un gran apretujón en el pecho, dejándome en la asfixia. Fue muy fugas, pero lo sentí. Ella solo me miraba, pero esta vez con una mirada fría. Su yo radiante se perdió por un momento. Luego seguimos charlando y besándonos. En el fondo estallaban todavía los cohetes, eran mas estruendosos esta vez y hasta nos pareció escuchar la policía o la ambulancia no sé.

Enero 26 del 2014

Mi suegra nos visito y alago mi valentía y resalto mi estupidez. Dijo que puse mucho en juego por un gato. Yo le dije que toda vida valía la pena defender. Es mas le aclare que nunca hubiera querido que el perro terminara así. Mi brazo mutilado termino con varios puntos por dentro y por fuera. El gatito con suero y con un par de cotillas rotas. Los dos nos salvamos de milagro. Ver a ese animal tan noble luchando solo por vivir me hizo pensar que valía la pena lo que hice. Los dos nos rehabilitamos juntos.

Diciembre 25 del 2010:

Los fuegos artificiales iluminaban la noche estrellada. El amarillo resaltaba entre todos los colores. Con sonidos ensordecedores festejaba junto a ella.

Julio 08 del 2016:

Nunca voy a olvidar la notica del embarazo. El día era hermoso y muy soleado. Miedo y alegría. Mas alegría que miedo. La luz rebosaba por toda la habitación junto con el mensaje de que la familia se iba a agrandar. Hasta el gato estaba atento observando desde la cama todo lo que pasaba. Mi compañero se lo veía curioso y hasta feliz. Esta vez su mueca acostumbrada de seriedad se convirtió en una especie de símil sonrisa (así al menos lo veía yo). La alegría recorrió la casa. Mi novia dio aviso de este suceso a mi suegra.

Enero 26 del 2014:

No puedo sacarme de al cabeza el ruido del perro al ser atropellado. Un golpe espantoso y ruidoso. Una imagen que no todos podrían aguantar. Esa imagen que se quedó grabada en mi retina. El ojo salido de su cuenca. La sangre brotando por su boca. El gemido de ese animal que no murió en el instante. Verlo sufrir a aquel que lucho conmigo solo por instinto. No hay maldad en los animales así que señalo al ataque como un instinto primitivo de ese perro. Yo solo hui por mi vida y la del gato. El perro tuvo una muerte dolorosa y no sé si lenta.

Febrero 15 del 2017:

La luz es tan fuerte. La luz es vida y es muerte. El acto de dar a luz es un acto de dar llegada un ser. La luz después de la muerte es un acto de despedida. Sin la luz no hay claridad y sin claridad no se podrían identificar las cosas. Tengo en este momento una luz en mis ojos, que va y viene. Es una luz artificial acompañada de llantos, de chillidos de ruedas, bultos que parecen personas. Esta luz es muy cegadora así que no puedo ver con claridad. Mucha luz ciega.

Diciembre 25 del 2010:

Ella gritaba al hablar por los ruidos de los fuegos artificiales.

Enero 26 del 2014:

Ella pego un grito con todo el sol de fondo al ver mi estado.

Julio 08 del 2016:

Ella pego un grito de alegría al contar la noticia, la luz de la habitación brillaba tanto como sus ojos.

Febrero 15 del 2017:

Ella grito la luz esta cambiando. Después de eso solo sentí el ruido de un freno que chillo como un animal, un golpe y todo giro. Me sentí comprimido entre metales y plásticos. La luz del camión que me choco se encendió por el mismo golpe. Esa luz me enceguecía así que volteé y vi a mi mujer. Que brillaba. Brillaba con esta luz. Pero su expresión era fría, su piel era color porcelano, su ojo izquierdo colgaba de su cara. Familia ya no estaba ahí. Estaba solo, muriendo de a poco. Quería alcanzar la luz, irme con ellos. Mi brazo izquierdo brotaba sangre al compás de la boca de mi mujer. Mi visión era rojiza por la sangre que caía de mi cabeza y de a tanto amarilla por el farol del vehículo. Estábamos de cabeza y no podía dejar de mirarla. Cerré mis ojos, escuché sirenas. Las ruedas de una camilla chillaban. Escuche gritar a mi suegra que era mi culpa ella no quería un bebe. Veía como pasaban las luces por encima de mi cabeza. Me llevaron a un lugar muy iluminado donde me dormí.

Ya hace tres años del accidente. Mis recuerdos son confusos después del accidente. No puedo acordarme mas de esas tres fechas. No se si son reales o no. Mis psiquiatras me piden que como ejercicio escriba sobre mi pasado. Pero solo escribo lo mismo, una y otra vez. Los médicos no saben si es por el golpe o por el trauma psicológico, pero mis recuerdos se han ido. Trato de volver y buscar quien era, pero es inútil. Al mismo tiempo dudo de lo que escribo. Ya no se que fue real o que no. Como paso realmente el accidente, que paso ese día ruin en donde perdí todo. Ahora estoy en un edificio con buena iluminación. Las paredes son cómodas muy blancas. Me gusta estar aquí. Tengo compañeros, pero no me dejan verlos ni juntarme con ellos, me dicen que me tienen solo porque muerdo. Yo no me acuerdo la verdad haber mordido a alguien. Pero no me importa acá la luz es buena y tan solo no estoy porque tengo a mi compañero felino. El es muy suave y callado. Siempre que amanece mi habitación se pone naranja. Mañana tengo que volver a escribir y contar mi realidad, esa historia que solo yo sé, que solo yo la viví, que solo yo sufrí y que yo solo capaz la cree.

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