Oda al geranio blanco

Sin apenas quejarte del frío,

ni pedir demasiada agua,

vives sencillo en tu pequeño mundo

Ligera es tu ropa, fuerte la piel que la sujeta

Respiras en el espacio silenciado de los elogios

Éstos confundidos, viajan hacia tus hermanas,

las orgullosas rosas

Cuando creces, eres pezón albo lleno de leche

Rebosas

Al madurar, una nodriza te deja crecido

en una casa de paredes blancas

Allí, los frufrús claros de una bailarina

del Moulin Rouge , se muestran

Asomado al balcón, enredado en las rejas,

adornando ventanas,

tus enaguas nos invitan a soñar

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