Seguiré escribiendo mientras los días sobrepasen mis cabellos, Seguiré haciendo todo lo que siempre había pensado, tocándote cada mañana para que despertemos y al oído murmurar que te amo, poder ver las Líridas estrellas que vuelan nuestra mente, que se llevan en ellas nuestros placeres.
Seguiré escribiendo hasta que las articulaciones sean tan rígidas como el suelo en el que estoy recostada, que sean las letras tan trazadas que no las borra del mal la empuñadura; hasta que nuestros ojos se cierren al tocarnos la noche, cuando mis manos sean ocupadas por tu cuerpo, por una almohada, por la distracción de ese beso.
Mientras la ligereza de mis dedos vaya recorriendo tu cuello, haré que no salga palabra de tu boca, que solo hierva la sangre interna, que solo puedas pedirme que no te abandone, que me quede recostada en tu pecho, junto a ti, sobre tu cuerpo.
Mientras la sagacidad de mis manos te sujeta y tú socavando las luces externas de mi venas, mientras todo suceda que nada ocurra, que todo se escucha y que todos se enmudezcan, mientras yo respiro frente a tu cuerpo, que tu puedas sentirme vibrar a cada paso, a cada movimiento.
Seguiré escribiendo, seguiré por ti viviendo, porque con tersura como de hombre caen las palabras en estas hojas; que cálido tu cuerpo, ven y planta otro sentir en mi pecho, muy adentro, tan inmenso… que me olvide de en papel las palabras expresar.
-Kristel.
OPINIONES Y COMENTARIOS