Era una de esas noches en las que solo quieres olvidar, las cosas no me estaban saliendo muy bien así fue que salí en busca de algún bar la ciudad estaba bastante solitaria y cubierta por la llovizna, después de caminar varias calles observe a lo lejos un cartel de neón en el que se leía «souls» entre en busca de algún trago. El lugar estaba más oscuro de lo normal y en el ambiente se respiraba algo extraño me senté en la barra pedí una cerveza. La camarera estaba demasiado pálida pero no le di mucha importancia pensé que solo era por las luces, ya habían pasado varias horas desde el primer trago no tenía noción del tiempo, a lo lejos se veía un reloj que indicaba que eran las 3:00 A.M pero debía estar descompuesto por que la hora nunca avanzo me levante de la silla y ya estaba un poco mareado por todo lo que había bebido me dirigi hacia el baño, después de orinar mientas lavaba mis manos mire mi rostro en el espejo y me note un poco raro, tenía mis ojos rojos no me sentía muy bien al salir choque con un extraño que me preguntó si estaba bien le dije que sí note que me costaba hablar, dude de si le habían puesto algo a mi bebida ya que era de tomar mucha cerveza y nunca me había pasado nada igual, el hombre me dijo que se llamaba «ben» me invitó a sentarme con el y sus amigos los cuales no se veían muy amigables y también tenían esas extrañas caras pálidas, habían unos cuantos licores sobre la mesa y mazos de cartas, me preguntaron si quería jugar con ellos les dije que no traía dinero a lo que respondió que no hacía falta que si perdía solo tenía que leer un «poema» – un poema?
-si sólo un poema
Me pareció bastante extraño pero acepte.
Parecía que habían pasado varias horas pero ese reloj seguia señalando la misma hora. Bebí de una botella sin etiquetas, uno de los hombres dijo que era su licor especial(licor de ajenjo), me empeze a sentir demasiado observado por la gente del bar sus caras se veían raras y escuchaba risas cada vez más fuertes a lo lejos escuchaba una voz diciéndome que había perdido, recuerdo que me entregaron un papel el cual me hicieron leer, después de eso Ben me dijo gracias por jugar y salió del bar. Mi piel estaba pálida como los demás había entregado mi alma a ese lugar donde estaría atrapado hasta que pudiera engañar a alguien más para que jugará al «juego de las almas» y ganarle así podría recuperar mi alma y dar otra a cambio.
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