Ahora sé que marcharas y dejaras a un lado la esperanza y el color que mi amor te entrego algún día, cuando fuiste en mis brazos la llama perfecta que el viento nunca arrasó. Ahora bien, las horas de tu olvido han comenzado al romper el silencio con la huella de tu adiós y las promesas se irán marchitando al ir cruzando la puerta para siempre lejos de mi, para nunca volver a ver tu ilusión en mi vida.
OPINIONES Y COMENTARIOS