El silencio y sus susurros son partes de una naturaleza que te une a la tierra, mis palabras son como cuchillas a mi alma cuando el buscarlo se hace más difícil, el soñar y el saber que tu realidad te une al no por siempre.

Iba caminando y pensaba que todo lo vivido tiene un propósito, mientras se me cruzó un pequeño conejo, su pelaje era blanco con café y sus patas se veían tan esponjadas que me daba ganas de correr tras él,luego entendí que las sonatas del destino son perfectas cuando las dejas surgir, no se alteran, no se buscan, no son por el hombre.

Luego seguí sus huellas, sentí que se oscurecía pero algo no me detenía, tenía que ver a ese conejo, lo encontré bajo un eucalipto grande y robusto, su olor penetraba lentamente a mi sistema, mientras me agachaba lo agarré, era suave pero con miedo, sus ojos no eran aquellos de los que podría describir, eran distintos y lleno de color gris,suspiré y lo dejé ir.

Era lo que quería decían mis pensamientos terrenales, mientras mi corazón latía, las decisiones y el respeto se apoderan de ti, las circunstancias te dejan opciones, eres tú quien decide y quien señorea ante ellas por eso se llaman realidades alternas.

es aquello que ves un poco de lo que quieres tener, o es simplemente capricho al entorpecer. 

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