MIÉRCOLES

Madrid me está dando dias extraños, este en particular me toca despedirme de varios seres queridos, familia que me abrazó inmediatamente cuando puse un pie en el aeropuerto, amigos que hice a lo largo de los años y que con el paso del tiempo aún están en la búsqueda de una «vida mejor» o que ya la encontraron y por supuesto, gente que en estos años fue formando parte de mi rutina. 

En una terraza que hace sentir el calor de este verano pero me permite ver el mundo que tenía a mis pies, y mientras conversamos sobre viajes, anécdotas de salidas que ocasionalmente terminaban en caídas o con una situación extraña pero graciosa, llega una pregunta que no estaba contemplada y se lanzó sin mucho rodeo. 

¿Él te va esperar en Argentina?. 

El silencio de pronto fue protagonista de la situación… ÉL , él fue nombrado en una mesa que se suponía debia tapar la tristeza de dejar algo atrás.

Sólo pude dar la respuesta obvia con una falsa mueca de sonrisa para cortar el tema y continuar al siguiente 

No , nadie me espera. 

Ante mi respuesta comenzó la avalancha de preguntas 

¿Qué? ¿ Por qué? ¿Discutieron? ¿No te espera, de verdad? ¿Qué pasó? ¿No te quedarías con él? , y siguieron 10 minutos eternos de preguntas.

Siempre fui bastante reacia para hablar y mucho mas sobre mi «vida sentimental» y tampoco es de mi agrado responder preguntas… pero cuando se trató de ÉL , el amor que sentía brotaba de mis poros, iluminando mi cara y haciéndome sonreír con ilusión desmesurada. 

Esta situación no fue el caso, sentía un hueco profundo en mi estómago, una sensación de frío se posó en mis hombros, tomé un sorbo de jugo y di la sentencia que pude esperando cerrar el tema 

Sólo no me espera, no quiero hablar de eso, es lo que es y ya.

Volví a tomar un poco más de jugo para pasar esas palabras amargas y tapar mis ganas de romper en llanto, podía sentir sus miradas y efectivamente cuando levanté la vista, sus caras de confusión dijeron todo, seguida de una pregunta 

¿Te quedarás en Argentina o volverás cuando todo esto termine?

Fue demasiado para una herida abierta, mi corazón desolado ya no quería funcionar y mi mente solo ayudo a expulsar con pesar una respuesta 

No lo sé … 


JUEVES 

Cualquier noticia, un ruido asalta mi mente mientras escucho música de los ochenta, tendida en el sofá de una casa ajena y totalmente desencajada de los giros que había dado mi vida, se vuelve insoportable la voz en mi cabeza, esa que me hace repasar todo, prácticamente similar a la canción que se reproduce una y otra vez con el fin extender aún más la herida. Subo un poco el volumen pero no puedo callarla, es más fuerte que la voz de Michael Hutchence... ¿no podía dejarme en paz?. ¿Qué es lo que debo verificar?.

Hace tiempo tengo todo listo, y de pronto casi frente a mi está la señal de alto que me había convencido en ignorar, aparece él y comienza la tortura, no puedo escabullirme subiendo el volumen al máximo, con un vaso de alguna bebida blanca o sólo intentando dormir… sólo puedo pensar en él, en los planes que teníamos, ¿cómo deje qué lo incluyeran? ¿cómo deje qué cambiarán por él? ¿en qué pensaba?. Aposte todo para terminar perdiendo ante alguien que me prometió nunca herirme… demasiado ilusa

Le entregué mi corazón, mi tiempo y mi esfuerzo por ser mejor, por tener un presente juntos, sólo para que quemará todos mis sueños con su hipocresía. 

¿En qué lugar de la maleta debo guardar todo? ¿Qué debo hacer con las sorpresas que tenía guardadas? ¿Qué debo hacer con los quince días de encierro que había planeado pasar cerca de él? ¿Por qué lo escuché tan atentamente sólo para hacerlo feliz? Si el final me demostró que a él no le importó romperme el corazón. 

Inclusive, hablando sin prejuicios, acordamos y le confesé que sabia a ciencia cierta que él jamás sería capaz de llamarme después de alguna pelea por más que me necesitará o extrañará… esa debió ser mi señal para abandonar todo antes de ahogarme en sus dudas. 

Tal vez deba cancelar todo eso e improvisar un plan B. 

Comienza otro tema, debo terminar con esto, no debo llorar. 

Esto pasará … 


VIERNES

Ya debo irme, debo abrazar aunque no deba a las personas que me dieron todo en este tiempo, odio las despedidas, aunque lo intenté no puedo evitar soltar un par de lágrimas. Camino al aeropuerto, la pregunta letal es inevitable 

¿Estás segura de lo qué estas haciendo?, podes dar vuelta atrás, si queres. 

Y ya a esta altura, no estoy segura de nada, intentando que mi voz no se quiebre 

Si… tengo que hacerlo, tengo que irme

Obviamente extraño mucho a familia, necesito verlos, necesito refugiarme en sus abrazos, sobre todo, en los de mi madre que tiene una habilidad única para hacer que mis heridas duelan un poco menos. 

Llevo demasiado tiempo sin verlos.

Ya es hora, debo irme y de nuevo una pregunta 

¿Segura que no vas avisarle? Querías darle una sorpresa, habla con él, que valga la pena todo esto. 

Sólo puedo aguantar el llanto de mi alma rota y dejar que todo terminé.

…. 



Las despedidas son crueles, el amor se va y esta vez no fue la excepción, tenía planes que se convirtieron en polvo, todas las cosas que quería con él quedarán en el pasado cuando suba a ese avión, aunque, el destino en realidad eran sus brazos.




IJG.


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