¡Cállate!
¡No me grites!

No me falta coraje

Puedo comerme tu corazón
Liberar el impulso homicida
Ahogarte en oleadas vengativas

¡Cállate!
¡No me grites!

También te puedo responder

Dejarte sordo con mi aullido
Herirte de gravedad con mis garras
Envenenar tu comida con mi maldad

¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate!
¡No me grites!

No te confundas conmigo

Escupiré tu cara
Insultaré tu nombre
Te sacaré los ojos

Soy mujer furia
Destilo cólera
Mastico rabia

¡Cállate, por la chucha!
¡No me grites!

Porque de presa a chacal
en carnívora hambrienta me vuelvo.

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