Y te siento, como cada vez

El frío me pega fuerte a la piel

Y me obliga seguir recordarte

Porque el sátiro no se calma

Y tiembla en sus adentros

solo su bella ninfa puede apaciguarlo

Y darle la sutileza del placer amoroso

Un siniestro estruendo

El suspiro del viejo puente

Ese aquel amigo y confidente

Mi hilo rojo, mi bello encanto,

La de las hipnóticas cejas y cabellos endiosados

Ella la que me sonríe, y me enamora con su hermoso canto

De que solo sabe que cuando quiero, quiero bonito

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS