La orden secreta de Baphomet

La orden secreta de Baphomet

En una sala oscura se reunían los setenta con túnicas negras y cinto escarlata, en el centro un asiento de cuero animal y piel humana, el iniciado se sentaba en la silla con los ojos vendados, en círculo los setenta lo rodean con cánticos en la lengua Virgen, un idioma antiguo sin contaminación ni mezcla, una lengua pura y secreta, guardada por los miembros de la orden, el iniciado declara con su boca un pacto solemne renunciado a su vida pasada y convirtiéndose en caballero de la orden, entre sus principios estaba el no cuestionar nada, obedecer las normas ocultas, no revelarse contra la orden, no tener contacto familiar, guardar el secreto, respetar el pacto; entre esos y muchos otros había uno aterrador y era entregarse a Baphomet como muestra de fidelidad a la orden,  muchos iniciados no soportaban este principio y por no violar los primeros optaban por envenarse por voluntad propia al considerarse indignos, al terminar de hacer sus declaraciones el iniciado quita su venda, los setenta le visten con una túnica escarlata el primer día,  el segundo día con una túnica negra, el tercer día con una túnica blanca, el cuarto día con una túnica de colores, el quinto día con una túnica desgarrada, el sexto día con una túnica negra con una cadena en la cintura, y el séptimo día recibe la túnica negra con el cinto escarlata y pasa de ser un iniciado a un hermano, con el tiempo de un hermano a un caballero y según su rango de fidelidad a la orden, pasa de caballero a maestro de la orden con la autoridad de juzgar a nuevos iniciados.

Hablando acerca del principio de entregarse a Baphomet el iniciado era puesto frente a una estatua y debía hacer un corte en su mano derecha  y llenar una copa de vidrio con la sangre de su herida, y ofrecerla a Baphomet, posterior a ello dejar la huella de la sangre de su mano sobre el costado izquierdo de la estatua, según el rito si a los tres días la marca perdía su color el iniciado sería rechazado y los miembros de la orden se veían en la obligación de quemarlo vivo por blasfemo, ya que si su marca de sangre se borraba del costado izquierdo de la estatua significaba que el iniciado no renunciaba de corazón a sus creencias y tampoco aceptaba a Baphomet, pero si su marca no pierde el color de su sangre, el demonio Baphomet otorgaba fuerza y poderes como la levitación y dominio sobre el fuego además un amplio conocimiento sobre los misterios ocultos, cada lunes los integrantes de la orden rinden culto en la sala de Baphomet, y tienen rituales entre ellos como parte del culto, bailan desnudos bañados en sangre de cabra hasta el cansancio al rededor de la estatua, hay un frenesí y una excitación entre los miembros de la orden porque al llegar la última hora del día lunes Baphomet se manifiesta ante ellos y les deja recibir nuevos talentos y si alguno se duerme antes de su manifestación el lo toma como sacrificio en presencia de los miembros mientras ellos festejan su culto oscuro.

El aspecto de Baphomet es desgarrador mitad hombre, mitad carnero y mide más de tres metros medio, su cuerpo es belludo, y sus ojos negros profundos y penetrantes, sus dientes son afilados, y su voz retumba como el sonido de mil almas muertas que gritan, su corazón está al descubierto y gotea sangre constantemente de la cual beben los miembros de la orden oscura.

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