Desde mi noche de nubes alegres sentado al filo de tus montañas cantando con mi guitarra me di cuenta que la caída es alta y suave como tan solo tus mejillas, tus manos en mi juego y mis ojos en tus kilómetros espaciales, acabe de ser un niño a ser un siempre en la luz mas veloz. 

Engañame con tus señales y que vea cambiar todo y no a mi modo, que no exista lobo buscándome sino el miedo a que mientas, que el viento deje de llevarse palabras y se lleve nuestras lagrimas, nuestras fotos de recuerdos mojados y las sonrisas altas al sol. 

No quiero empezar esta nota, quiero acabar sin un principio de principitos felices, quiero atarme a tus labios sin saber como hacerlo y en cada universo dibujar el sonido dulce, vaporame mientras me desnudas y si te veo na ves mas te dire que el verso perfecto es tu  reflejo. 

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