Sucedió en un coche… y seguirá sucediendo
Los viajes compartidos te ayudan mucho más que a pagar la gasolina... te ayudan a recuperar cosas que, a veces, ni siquiera sabías que habías perdido.
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Sucedió en un coche Los viajes compartidos te ayudan mucho más que a pagar la gasolina... te ayudan a recuperar cosas que, a veces, ni siquiera sabías que habías perdido.
Viaje Valencia – Altea. BlaBlaCar completo. Radio (reggaeton) en marcha y GPS encendido. Todo según lo previsto; igual que siempre, para terminar como nunca. Un viaje que me llevaría mucho más allá de la playa, un viaje que pondría rumbo dos meses después a los Balcanes para hacerme descubrir que te puedes enamorar “muy mucho”...
Como cada viernes, viajaba a Málaga -ciudad del paraíso- desde Sevilla -ciudad donde trabajo-, para visitar a mi familia. Suelo realizar el trayecto en tren media distancia, salvo que Renfe, como es habitual y viene al caso, tenga preparada una sorpresa de las suyas. Una vez me encuentro en la estación tras finalizar mi jornada laboral y llegada...
Cuenta el viaje a la capital del Estado para que don Fermín, pudiera cumplir su deseo de participar en un concurso de baile para adultos mayores.
Maytetxu se despistaba con facilidad. Sobre todo, en las rotondas. Carecer de sentido de la orientación, no inhabilita la buena voluntad. Así que cuando su comadre se lo pidió, no se lo pensó dos veces. Por precaución, comprobó que llevaba dinero suficiente y una muda limpia en el bolso. Rauda, subió al asiento del copiloto....
Cuatro desconocidos se amontonaron en un pequeño coche, rumbo a un festival de música en la costa. Javier, el conductor, era un tipo tranquilo con una furgoneta destartalada pero con un alma rockera. Lucía, una chica extrovertida con un peinado extravagante, llevaba una mochila gigante llena de cosas inexplicables. Andrés, un chico tímido con gafas,...
Llegué puntual como un novio el día de su boda, y allí estaba. Como eligió una esquina poco concurrida, fue fácil identificarle. Lo que llamó mi atención fue que no llevaba equipaje alguno. Bajé la ventanilla, dije su nombre, y él asintió. Después de los saludos de rigor, hola, qué tal, bien, gracias, y tú,...
Recordaba aquel camino, mi memoria me llevaba hacia las huellas de antiguos paseos. Abrí la ventanilla del coche, no por calor, sino para recordar aquel aroma en el que se mezclaban la tierra húmeda con el pan recién hecho, aquel olor que siempre me hizo sentirme en casa y, a la vez, tan lejos de...
Aunque llegué pronto, el anciano ya estaba esperando en el banco del paseo que habíamos convenido como punto de encuentro. — Hola —saludé— ¿también va a Salamanca? — Sí. Me quedé esperando unos segundos, pero no dijo nada más. Estaba muy tieso, sentado en una postura incómoda, incluso para alguien mucho más joven. Por todo...
Sucedió en un coche, en plena submeseta. Allí germinó su vocación; en un punto equidistante entre las últimas jorobas de la geografía galaica y esa fortificación primigenia de la Naturaleza, guardiana de Madrid por el Norte, llamada Guadarrama. Fue entonces cuando Juan oyó por primera vez los nombres de Bravo, Padilla y Maldonado; botones que le abrieron en su joven...
—Sara, ¿qué haces? Veo por la ventana; la mañana está hermosa. ¡Ven! Vamos a dar un paseo, ya lo has dicho: la mañana está radiante. Saldremos a pasear. ¿A dónde quieres ir y con qué dinero? No importa; en el camino recogeremos a personas y, con lo que nos den, pagaremos los peajes a la...
Una carretera oscura y solitaria. Dos pasajeras a bordo de un vehículo. El miedo ante lo desconocido. Solamente la lluvia será testigo del secreto mejor guardado. Algo que cambiará sus vidas para siempre.