Prólogo
Me encontraba trabajando en la computadora como de costumbre, cuando recuerdos lejanos llegaron a mi mente, de momentos donde aún no tenía la mínima idea de que perder alguien para siempre cambiara mi forma de ver las cosas y sentirlas. Para mí siempre ha sido un problema constante mantener la concentración, pero ahora resulta mucho más complejo, de vez en cuando soy atacada por un cumulo de pensamientos culposos que producen dolor agudo en la herida de mi corazón que aún no ha cerrado.
Debo confesar que me enamoré de un hombre como nunca pensé y desde el momento que se acabó, fue toda una execrable pesadilla, debido a las múltiples circunstancias no pude explicarle nada y tampoco hacer mucho. Me ahogué en una profunda tristeza que no podía compartir con absolutamente nadie, claramente tenía muchos otros problemas en mi vida como cualquier ser humano, pero lo sabía sobrellevar, me encontraba en circulo abominable de malos hábitos que consumían mi vida y desperdiciaba neciamente los mejores años de mi vida, tiempo que no volverá y con ello mis innumerables oportunidades de éxito.
Hasta mis 25 años, no había logrado nada verdaderamente significativo, pasaba el tiempo en distracciones absurdas. Todo el tiempo me atormentaba por ese viejo sentimiento que creía sentir por esa persona y me convertí en una prisionera sin aspiraciones de una condena que yo misma me había sentenciado. Hasta que hoy por la noche, en unos minutos de claridad, pude darme cuenta que podía salir de esa cárcel en el momento que yo quisiera, que la libertad esperaba por mí. El éxito o la muerte, fue todo lo que necesite oír para destruir mi antigua yo, quiero experimentar lo que realmente significa ser exitoso, se bien que no he sido merecedora de la magnifica madre que me tocó, hubiese querido que en vez de que yo sea su hija fuese alguien más, una más talentosa y disciplinada, pero no hay vuelta atrás, debo esforzarme para al menos sentirme bendecida por tenerla, no es por presumir pero mi madre es la persona más maravillosa del mundo, no podría amar a nadie más que a ti madre.
OPINIONES Y COMENTARIOS